Vinos Alicante DOP
CONOCE LA CAMPAÑA

Vinos

Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Alicante

De la diversidad de climas, comarcas y variedades, Alicante presenta un catálogo de lo más surtido en cuanto a tipos de vinos. Lejos de querer ser una D.O. temática y sólo con una categoría por imperativos del marketing, aquí somos creativos, diversos y variados como reflejo del espíritu mediterráneo que nos ha acompañado desde siempre. Por eso somos los Vinos Alicante (en plural) y por eso tenemos estilos de vinos. Curiosamente casi ninguno pasa desapercibido y todos hablan de su origen. Hay un vino alicantino para cada tipo de consumidor, y eso es una ventaja cultural que no podemos despreciar.

Vinos Blancos

Blancos

Los blancos principales en esta zona son los de moscatel. Inimitables. Y más cuando se trata de la moscatel de Alejandría de la Marina Alta, en nada comparable a otras moscateles de zonas cercanas. Los vinos presentan tonos muy pálidos y limpios, con sus características de aromas a flores blancas: azahar, jazmín, azucena… y en boca son ligeros, persistentes y con una muy buena acidez, perfecta para tener un amplio maridaje.

Junto a ella se presentan vinos de merseguera -tan mediterránea y con más estructura- o chardonnay, sauvginon blanc, etc… todos muy frutales y frescos.

Vinos Tintos

Tintos

El principal y más característico de nuestros vinos es un vino de monastrell. Sola o acompañada por otras. Jóvenes o de crianza. Siempre intensa, poderosa, con fruta madura y toques tostados bien por el sol, bien por las maderas. Pero en definitiva un vino de capa media o alta, con aromas a moras, ciruelas, cerezas. Intenso en nariz y en boca. Con gran cuerpo y toques a bosque mediterráneo y algo mineral (cuando más sola queda la monastrell). Una gran experiencia y un vino sin duda diferente.

También los hay de variedades que tienen un magnifico comportamiento en la zona, como la syrah o merlot. Y las clásicas cabernet, pinot noir, petit verdot… en todas ellas predomina siempre ese toque de buena maduración e intensidad que tiene el clima de Alicante y los veranos intensos.

Vinos Rosados

Rosados

El rosado que procede de monastrell, por su carga fenólica, suele ser intenso, muy rosado frambuesa o gominola, con ligeros toque aromáticos a fresas y con una muy buena estructura y cuerpo. Recientemente se han hecho más ligeros gracias a coupages con otras variedades tintas y en todos está presente su fruta y amabilidad.

Nada fáciles de realizar, los rosados son vinos para disfrutar más, por su combinación de estructura y ligereza y su perfección para maridarse.

Vinos Dulces

Vinos dulces

Con sol y buena maduración es posible obtener buenos vinos dulces ideales para disfrutar de una amplia gastronomía mediterránea.

Presentan aspectos similares a los vinos de licor. Aunque los tenemos dulces naturales o naturalmente dulces, vinos de licor, etc. Una gran diversión para tu paladar.

Vinos de Licor

Vinos de licor

Especializados en estos vinos, los de Alicante pueden hacerse con variedades blancas o tintas. Conocidos como mistelas, tienen añadidos vínicos para parar su fermentación y quedan a medio camino de su transformación de azúcar en alcohol. Por lo que resultan muy interesantes.

De ser blancos, son fragantes, dulces, con toques intensos a pasas, dorados como nuestro sol.

De ser tintos: presentan ese precioso color ciruela con toques morados, capa alta, gran carga aromática a pasas, frutas del bosque, caramelo y equilibrio.

Vinos espumosos

Vinos espumosos

La última incorporación de Alicante ha sido perfecta para crear vinos a los que le ponemos toda la fruta, madurez y buenas cualidades de nuestras variedades para fomentar su sabor y particularidad. Aunque son vinos de reciente elaboración, han dado grandes resultados, y más si se elaboran con buenas materias primas.

Burbujas limpias y bien integradas en la moscatel con la explosión de aromas característica para hacer elegante tu nariz.

Fondillón

Fondillón de Alicante

Este vino es único en todas sus facetas, pero sin duda en la cata del mismo notarás algo especial. Ni seco ni dulce, el producto tiene una gran intensidad aromática y una potente boca, con un largo postgusto y un buen equilibrio a pesar de la larga crianza.

Destaca su nariz compleja, llena de aromas a fruta madura, frutos secos y toques balsámicos. Y por su puesto su característico color ámbar o caoba con ribetes dorados de capa media. Destellos de las mejores maderas.